07 diciembre 2021
El amor romántico es una herramienta potente para controlar y someter a las mujeres, razón por la que se deben conocer las señales de control en una relación. Un estudio de la OMS sobre la violencia contra la mujer realizado en nueve países especifica que las adolescentes y mujeres jóvenes (15-24 años) tienen mayor riesgo de sufrir violencia física y sexual por la pareja. Y es que las jóvenes idealizan al novio como un “príncipe azul”, porque creen ciegamente en el amor romántico. Pero OJO: los príncipes azules vienen llenos de cuentos. Hay que poner atención a las señales de que el príncipe está pasando de ser encantador, atento y piropeador, a ser dueño de tu vida porque se vuelve exigente y te quiere sólo para él, finalmente convirtiéndose en un sapo con amenazas, celos y violencia física. Lo bueno es que todo sapo tiene un perfil y lo puedes identificar: es celoso; dominante; trata de aislarte de tus amigas y amigos; al principio le encanta como te ves, pero después no quiere que te arregles, para que otros no te admiren; no te deja salir sola y es posible que te exija tener sexo bajo amenaza de dejarte.
El primer paso es identificar la violencia y no naturalizarla. Es falso que te cele porque te quiere; el amor no es egoísta, el amor es protector, el amor respeta la libertad y los gustos del ser amado. Los celos son señal de inseguridad, la protección no es control y si él no respeta tus gustos y te impone los de él, eso se llama violencia, no amor. ¿Cuáles son las señales de un noviazgo violento? Si controla el dinero que gastas, te dice cómo vestirte, limita tu tiempo con otros/as, exige relaciones sexuales aunque no quieras, controla tu celular y redes sociales, tienes que informarle de tus horarios, quita importancia a tus logros, usa chantaje para lograr lo que quiere, te trata como si fuera tu padre y toma decisiones sin consultarte, puedes estar segura de que tu príncipe azul ya se ha convertido en un sapo.
La violencia es sorda, muda, invisible y difícil de identificar. Hay que estar atenta a si te hace dudar de tus capacidades; si le tienes miedo y temes decir lo que opinas, si se enfada si otro muchacho te mira y te culpa de coqueta, si sientes que necesitas su aprobación por lo que haces/piensas, si se enfurece si le cuentas tus problemas de pareja a otros, si minimiza tus problemas porque los de él siempre son más importantes, organiza tu tiempo libre y se ha vuelto mandón, estás en peligro de vivir un noviazgo violento.
¿Cuáles son las consecuencias de un noviazgo violento? Pues malestar físico, baja autoestima, aislamiento, estrés, ansiedad, depresión, alteraciones del sueño, problemas de alimentación, adicciones, irritabilidad y descuido en tu aspecto físico. También te puedes sentir indecisa e insegura, sentir vergüenza y culpa y perder amistades.
Hay muchos mitos que viven las adolescentes e inclusive adultas, que dan paso a la violencia. Por ejemplo, “si te quiere, te hará sufrir”; “si te cela es porque te ama”, “el amor lo puede todo, el verdadero amor perdona y soporta todo”, así como el cuento de “mi media naranja”. Al creer que existe esa persona exclusiva para ti, tu complemento perfecto, soportas cualquier cosa y no lo identificas como violencia. En ocasiones estos mitos sobreviven por las creencias que pasan de generación en generación, convirtiéndose en algo común.
¿Qué hacer si aparecen estas señales? Márchate de la relación y no creas que va a mejorar, porque la violencia va creciendo. No te relaciones con el maltratador, porque te puede convencer. Rodéate de amigas, familiares y cuéntales lo que vives, así te sentirás arropada; recuerda que no es culpa tuya; no tomes medicinas, drogas, ni alcohol---esto no mejora la situación. Cuando hay violencia física, se debe tomar acción legal, porque si lo hizo una vez es muy probable que vuelva a ocurrir; y acudir a un psicólogo. De todas las mujeres asesinadas por sus parejas, el 25% de ellas son novias (entre 14 y 25 años) que creyeron en el amor romántico en lugar de velar por sí mismas y su seguridad. Si no puede dejar una pareja violenta y está atrapada en el ciclo que alterna maltrato con arrepentimiento, pide ayuda a especialistas en violencia familiar en el Centro de la Mujer más cercano.
Temis, Diosa de la mitología griega, representa la igualdad, la equidad, la fortaleza, y la imparcialidad. Temis presidía la correcta relación entre hombre y mujer y su peor enemigo era el patriarcado, que es un sistema de dominio institucionalizado que mantiene la subordinación e invisibilización de las mujeres y de todo aquello considerado como 'femenino', creando así una situación de desigualdad estructural basada en la pertenencia a determinado sexo biológico. Soy abogada y escritora. Me dedico a la defensa de los derechos humanos y la equidad entre hombres y mujeres.
Doctora en Derecho con especialización en Género y Derecho Penal; Maestrías en Derecho Penal, Derecho Administrativo y Desarrollo del Sector Marítimo; licenciaturas en Derecho y Ciencias Políticas y Diseño de Interiores; post grado en educación media; Traductora Pública Autorizada, Docente universitaria, columnista en La Estrella de Panamá, escritora, articulista, novelista, feminista y conferencista nacional e internacional en temas de derechos humanos de las mujeres.
Consultora para organismos nacionales e internacionales. Miembro de la Comisión de Asuntos de la Mujer del Colegio Nacional de Abogados, Coordinadora de Capacitación y Vice Presidenta de la Fundación para la Equidad de Género (FUNDAGENERO). Laboró en el Canal de Panamá por 18 años como Traductora Oficial y luego como Abogada en la Oficina del Asesor Jurídico. Actualmente es abogada en ejercicio y está dedicada a la investigación, capacitación y trabajo voluntario en defensa de los derechos humanos de las mujeres. El viernes 14 de mayo de 2021 recibió la medalla Clara González de Behringer del Colegio Nacional de Abogados por sus aportes a los derechos humanos de las mujeres.
Redactora de las modificaciones que presentó la Alianza de Mujeres en la discusión y debate del actual Código Penal y Código Procesal Penal. Participante en la Comisión Nacional de Salud Sexual y Salud Reproductiva.
Redactora del documento base de la Ley 82 de 2013; del Anteproyecto de la Ley 7 de 2018 contra Actos Discriminatorios; del Anteproyecto de Ley 264 sobre esterilización; de varios recursos de inconstitucionalidad a favor de los derechos humanos de las mujeres y de varias propuestas de ley a través de Participación Ciudadana de la Asamblea Nacional.
Entre sus principales obras figuran: Mariposas y Traiciones, (novela) 2021; tres ediciones de: Legislación Relativa a las Mujeres, (años 2016 a 2019); Jorge Illueca: Guardián de la Soberanía, en Protagonistas del Siglo XX Panameño, 2015; Mujer, Justicia y Perspectiva de Género, 2008; El Acoso Sexual: Un Problema Laboral, (como coautora) en 2012; y de Agenda Mujeres, (también como coautora), en 2007.