02 diciembre 2017

Durante todo el año, te he visto alcanzar mucho, haz superado cada cambio aunque muchas veces exigieron más de lo que pensaste que podrías dar y los superaste.
Agradezco a Dios por permitir que me uniera a tu viaje y discúlpame por todos los errores que cometí durante el proceso. Por momentos te vi luchar con todas tus fuerzas y te vi triunfar. Ha sido una travesía conocerte y agradezco tu paciencia y comprensión porque muchas veces no supe cómo reaccionar.
No tienes una vida fácil, pero cada día me has demostrado que eres valiente pero sobre todo con una fortaleza inquebrantable digna de admirar. Tengo muchos recuerdos de este camino, no siempre estaban llenos de sonrisas, pero cada lágrima nos hizo crecer y madurar pero sobre todo nos ayudaron a ser más fuertes. Cada uno de estos recuerdos nos hicieron más humanos, tolerantes y sensibles.
A veces quisiera poder conocer mejor tus pensamientos o sentimientos pero solo deseo que sepas perdonar y aprender que mantenerse herido o enojado no hará que te sientas mejor.
Ojalá conozcas el verdadero significado de la verdadera amistad, a tomar tus propias decisiones, a serte fiel y honesto, a conocer cuántos te amamos y apoyamos pero sobre todo a reírte de ti mismo, así como, con los demás.
Incluso en los momentos de mayores desafíos nunca olvides que tienes una voz y el poder de cambiar las cosas, siempre tienes una opción, sin importar la situación. Siempre está dispuesto a manifestar que lo sientes, que amas o perdonas.
Siempre muestra gratitud a las personas que te han ayudado, ya sabes que la vida no siempre sigue los planes que te has trazado, así que, debes estar preparado para las altas y bajas. Celebra los buenos momentos y pide ayuda durante los momentos malos.
Quizás no sepamos lo que te depara el futuro, pero sé que continuarás aprendiendo, pero sobre todo, recuerda que no hay un lugar como el hogar, y que en los brazos de tus papás siempre serás recibido con una tierna sonrisa y un cálido abrazo.
Con amor,