Son tiempos difíciles para nuestra sociedad, en un sentido amplio y donde estamos regidos por el doble discurso, se hace imprescindible tener credibilidad y sobre todo autoridad moral; esa coherencia entre lo que se dice y se hace es algo que resulta escaso hoy día. No faltan aquellos supuestos defensores de todo lo correcto, los proponentes de soluciones fantásticas a todos los problemas de la sociedad pero que, al raspar un poquito la superficie, sale todo el pus que se puedan imaginar.
Estudiante de Psicología, miembro del Grupo Iniciativa por la Paridad. Amante del cine, del café, un buen libro y largas y nutritivas conversaciones. Apoyo las causas en favor de la mujer y la erradicación de los estigmas en materia de Salud Mental. Creo en el progreso a través de la educación y la cultura.