El Comité de Naciones Unidas para los Derechos Económicos, Sociales y Culturales defiende el acceso a la salud sexual y reproductiva.
11 marzo 2016 |
Se trata de un tema de salud, indivisible de otros derechos humanos, y muy vinculado a la educación, el trabajo, la equidad, la vida, la privacidad y la autonomía, advirtió en una declaración.
De acuerdo con el Comité, abundan los obstáculos legales, prácticos, sociales y de procedimiento para el acceso al derecho a la salud sexual y reproductiva.
"Por ejemplo, la falta de servicios de emergencia obstetricia o la negativa al aborto, que con frecuencia llevan a la muerte materna, lo cual constituye una violación del derecho a la vida o la seguridad, y en ciertas circunstancias pudiera escalar hasta la tortura o el trato cruel, inhumano y degradante", señaló.
Los expertos también mencionaron situaciones como la mutilación genital femenina o el matrimonio infantil.
En sus comentarios, alertan por la falta de recursos designados por los gobiernos en general para enfrentar la mortalidad materna.
"Nos gustaría este año no ver a tantas mujeres muriendo por cuestiones del parto, la falta de facilidades y atención o porque son pobres", precisan.
El Comité de Naciones Unidas para los Derechos Económicos, Sociales y Culturales recordó que los Estados deben cumplir sus obligaciones en materia de salud sexual y reproductiva.
La declaración recoge responsabilidades como la no existencia de prácticas, leyes y políticas que obstruyan o minimicen el acceso por individuos o grupos a servicios, instalaciones médicas e información.
También la obligación de garantizar la educación sin discriminaciones, la atención materna, los servicios e información de anticonceptivos, los cuidados en el aborto, los tratamientos de infertilidad y la prevención y asistencia en respuesta al cáncer, las enfermedades de transmisión sexual y el VIH/SIDA.