Al inicio de su carrera su productividad es superior en un 11,55% y después un 7,26% menos
29 julio 2019 |
Antes de estas circunstancias, al inicio de su carrera, la productividad académica es un 11,55% superior a la de los hombres. Es el momento en el que los contratos son más inestables, «respondiendo más a los incentivos» y realizando publicaciones en «mayor cantidad y calidad».
Este estudio explica por qué hay menos mujeres catedráticas que hombres. En este trabajo se afirma que, tomando como base las cifras del sistema universitario español 2018-2019, «en la figura de entrada en la carrera universitaria, la de ayudante doctor, las mujeres son ligeramente mayoritarias, un 50,4%». Sin embargo, las catedráticas solo suponen un 21,3% del cuerpo funcionarial del sistema universitario español.
La directora de este informe ha asegurado a ABC que «no estamos hablando de un techo de cristal, sino de un techo de hormigón. Se ve que las mujeres son más dinámicas en la investigación, desde que comienzan hasta bien entrada la treintena». Pero, a partir de este momento y, «probablemente debido a las cargas familiares, la tendencia creciente en su productividad se ve mermada».
Ballester subraya que «mientras que en el ámbito del acceso no hay tanto problema para las mujeres, si lo hay en la promoción, porque no puede competir en condiciones de igualdad por esas cargas». A su juicio, «la elección para muchas de las investigadoras consiste en seguir progresando o dedicar tiempo a la familia».