Gobiernos de la región deben tener presupuestos con enfoque de género

La mayoría de los Gobiernos de la región son conscientes de la importancia de invertir en la igualdad de género, pero todavía no respaldan sus discursos en los presupuestos, dijo la directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, Maria Noel Vaeza.

10 octubre 2020 |

"En cierta medida, todos los Gobiernos están tomando acciones (…) creo que la mayoría de los Gobiernos están conscientes de la importancia de invertir en las mujeres, pero todavía no ponen la plata donde ponen los discursos, y ese es el problema, necesitamos presupuestos que tengan un enfoque de género", expresó Vaeza.

En ese sentido, la directora regional del organismo recordó que a 25 años de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, que proyecta un mundo en el que todas las mujeres y las niñas puedan ejercer todas sus libertades y opciones, y hacer realidad todos sus derechos, ningún país ha alcanzado la igualdad de género, a pesar de los avances, que han sido muchos.

El presupuesto con enfoque de género es necesario tanto para hacer frente a la violencia que sufren las mujeres, aumentar su participación en el mercado laboral y toma de decisiones, como para salir de la crisis económica que dejará la pandemia del coronavirus.

"Somos parte de la solución; si no se invierte en mujeres ahora no vamos a salir de la crisis económica tremenda que nos deja el COVID-19", consideró Vaeza.

Efectos de la pandemia

Desde ONU Mujeres alertan que la pandemia del COVID-19 afecta a las mujeres de manera desproporcionada y amenaza con deshacer décadas de progreso hacia la igualdad en todas sus esferas.

"Podemos decir tranquilamente que aumentó la violencia contra la mujer en un 30% en la región, durante la pandemia", dijo debido al encierro, a la falta de trabajo, los cuidados y todo lo que eso puede generar, afirmó Vaeza.

Además, las mujeres también se ven más afectadas a nivel económico, debido a que cerca de la mitad de las 126 millones de mujeres que conforman la fuerza laboral femenina en la región trabajan en condiciones de informalidad, y por lo tanto no cuentan con estabilidad laboral, tienen bajos ingresos, no tienen protección social y viven del día a día.

Por otro lado, las mujeres son quienes han estado en la primera línea de respuesta al COVID-19, pero no participan de la toma de decisiones, lamentó la directora regional de la ONU.

"El 75% del personal de salud son mujeres, las nurses, enfermeras, médicos, limpiadoras de los hospitales son mujeres; pero lamentablemente solo el 20% de las personas que toman la decisión en el sector salud son mujeres. Eso es una gran discriminación", dijo Vaeza.

Entre los avances que están en mayor riesgo tras la llegada del COVID-19, figuran la inclusión masiva de las niñas en la educación y la mortalidad materna.

"Muchos de los hogares no van a permitir que las niñas vuelvan a la educación (después de la pandemia); lamentablemente vamos a retroceder ahí", explicó la representante de ONU Mujeres.

En cuanto a la mortalidad materna, Vaeza dijo que se ha observado un "aumento preocupante" en la región.

"Está subiendo, porque muchas mujeres embarazadas han tenido miedo de ir a los centros de salud a hacerse los controles, entonces vemos que casos de preeclampsia han terminado en mortalidad materna; por eso estamos pidiendo que no descuiden la medicina preventiva, los centros de salud donde las mujeres iban a hacerse los controles", afirmó.

Desde ONU Mujeres llaman a los países a no olvidar los servicios esenciales y de prevención en los paquetes económicos que están aprobando para hacer frente a la pandemia, así como el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, que representan el 70% de la economía de la región.

"Dentro de esas pequeñas y medianas empresas, ahí trabajan las mujeres, entonces es muy importante esa ayuda, esos subsidios que se necesitan para poder reactivar las economías. También es importante que los gobiernos tengan en claro que casi el 30% de las familias están dirigidas por mujeres, entonces son ellas, madres solteras, las que necesitan más que nada ese subsidio y ese apoyo gubernamental para salir adelante", observó Vaeza.

La directora regional de ONU Mujeres remarcó la urgencia respecto a este tema, ya que existe el peligro de la "inseguridad alimentaria".

"Este es un retroceso enorme, 40% de la población de América Latina va a estar en pobreza", afirmó.

Según datos de ONU Mujeres, a nivel global y debido a la pandemia, en 2021, por cada 100 hombres de entre 25 y 34 años de edad que vivan en la extrema pobreza, habrá 118 mujeres en la misma situación, una brecha que se prevé que aumente hasta 121 mujeres por cada 100 hombres en 2030.
Sistema de cuidados

Uno de los principales caminos para hacer frente a la desigualdad de género es la creación de sistemas de cuidados, sostienen desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y ONU Mujeres, ya que el principal reto que tiene la mujer es el trabajo no remunerado.

Se deben poner sobra la mesa todas las horas que la mujer pasa haciendo trabajos sin recibir una paga, y la importancia de que puedan salir a trabajar sabiendo que sus seres queridos están bien cuidados, explicó Vaeza.

Además, la inversión en este tipo de sistemas es un beneficio para la sociedad, porque genera empleo para quienes ejerzan los cuidados y permite que la mujer pueda salir a trabajar, añadió.

América Latina tiene que lograr un modelo de desarrollo nuevo, basado en el bienestar de todas las personas y no solamente en la economía y las ganancias, expresó la directora regional del organismo.

Este año se cumplen 25 años de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín, y de la aprobación de la Declaración y Plataforma de Acción de Pekín la hoja de ruta más completa para impulsar los derechos de las mujeres en todo el mundo.

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