El caos no beneficia a nadie

15 marzo 2018

El caos no beneficia a nadie

En los últimos días hemos visto en nuestro país personas que se dirigen a las mayorías y crean opinión gestando el caos y la violencia. Hemos visto como alimentan pasiones feroces, como promueven frenéticamente una campaña de desestabilización del orden.

Esos individuos desahogan sus frustraciones cerrando calles y enfrentando a los agentes del orden público con palos y piedras. Muchos de ellos no saben a ciencia cierta el porqué de su protesta. Todo esto lo hemos visto con indiferencia y nos hemos convertido en espectadores pasivos y en convidados de piedra. Pareciera ser que no nos importa. No obstante, esa peligrosa virulencia de los manifestantes anuncia una inesperada y cruenta violencia.

También hemos observado protestas ciudadanas responsablemente organizadas y en muchas ocasiones carentes del apoyo de las mayorías. Pareciera que en nuestro país nos hemos acostumbrado a las expresiones de violencia y desorden como único medio para demostrar nuestra desaprobación a una acción que nos afecta. Sin embargo, no debemos permitir que la única forma efectiva de proferir nuestro descontento tenga que ser anárquica y extremista.

Señores autoridades del orden público, a ustedes les corresponde imponer el orden, sin cometer los abusos o caer en las prácticas que en el pasado fueron repudiadas por la gran mayoría de los panameños. Háganlo respetando los derechos humanos de los manifestantes, no obstante, es un deber ineludible restablecer el orden y la libre circulación en las calles como La Constitución Política de nuestro país lo establece.

Hago un llamado a las personas que ha sido afectadas por la situación económica o por las medidas que ha tomado el gobierno. Busquen la forma de ser escuchados, promuevan el diálogo, hagan manifestaciones en orden, sin interrumpir el libre tránsito ni afectar a terceros y entonces verán cómo serán atendidos por las autoridades competentes y apoyados por los panameños que irán tomando conciencia de que en un régimen democrático se pueden manifestar nuestras necesidades y discrepancias de una manera civilizada.

Es impostergable promover una cultura para la democracia logrando una convivencia en paz, construyendo un espacio para el diálogo. Debemos tener la capacidad de entender y valorar la opinión de los demás, la disposición a discutir en pie de igualdad, la intención de llegar a acuerdos que permiten que el antagonismo no derive en conflicto. Estoy segura de que si se asumen esta actitud con responsabilidad vamos a poder resolver la mayoría de los problemas que tenemos y lo podemos hacer sin caer en manifestaciones desenfrenadas que agraven la situación política del país y siembren el desconcierto y la desconfianza en los sectores de inversión. Es importante que tengamos presente que el caos no beneficia a nadie y que el orden es el guardián del universo.

OPINIÓN DE NUESTROS LECTORES

Da tu opinión

NOTA: Las opiniones sobre las noticias no serán publicadas inmediatamente, quedarán pendientes de validación por parte de un administrador del periódico.

NORMAS DE USO

1. Se debe mantener un lenguaje respetuoso, evitando palabras o contenido abusivo, amenazador u obsceno.

2. www.letrasfinas.com se reserva el derecho a suprimir o editar comentarios.

3. Las opiniones publicadas en este espacio corresponden a las de los usuarios y no a www.letrasfinas.com

4. Al enviar un mensaje el autor del mismo acepta las normas de uso.

ÚLTIMAS COLUMNAS

ARCHIVOS

TAGS