Lenguaje inclusivo para visibilizar a la mujer y a la niña

06 noviembre 2017

Lenguaje inclusivo para visibilizar a la mujer y a la niña

El lenguaje actúa como creador de realidades y no solo como herramienta descriptiva, es comparable a la acción y se ha convertido en exclusión de las mujeres.

Este no cambia el mundo por sí mismo, pero ayuda a expresarlo de otra manera. En el lenguaje, el modelo actual no funciona, porque todo lo femenino está subordinado y devalorado y no se tienen, para ambos, los mismos derechos, oportunidades y beneficios. Esta situación tiene que cambiar, tiene que evolucionar.

 

La Real Academia de la Lengua Española (RAE), cumpliría una labor social si ayudase a fijar normas no sexistas. No somos culpables de la lengua que se creó en una sociedad que no era nuestra, pero, la Academia debe reconocer que muchas mujeres no se sienten incluidas y existen usos absolutamente insultantes. 

 

Es urgente, el uso del lenguaje inclusivo para las niñas y mujeres y la lucha por conseguirlo debe ser tenaz, sostenida y perseverante.  El lenguaje excluyente, literal y patriarcal es opresor y no contribuye a la equidad.

 

El lenguaje evoluciona según las épocas y el desarrollo humano, hay palabras que desaparecen y otras que se crean. Es hora de eliminar el concepto de que la palabra “hombre” incluye a las mujeres, porque hace a la mujer invisible, con todas sus consecuencias. Lo correcto es referirse a señoras y señores, niñas y niños, hombres y mujeres, chicas y chicos, maestras y maestros, ingenieras e ingenieros, doctores y doctoras, arquitectas y arquitectos,  campesina y campesino, madrina y padrino.  Se debe decir madres y padres (referirse a “los padres” o “los papás”, como si fueran dos hombres los progenitores) es realmente inconcebible en pleno siglo XXI.

 

Hasta ahora, la Real Academia de la Lengua (RAE), ha demostrado ser una organización integrada en su gran mayoría por miembros masculinos, que hasta hace muy poco tiempo escribían “muger” en vez de mujer, que no han entendido que la lengua también evoluciona. Como ejemplo, antes no se usaba la palabra formatear, porque no se formateaba. Antiguas palabras salen del vocablo, como por ejemplo, “minusválido” y otras entran en escena como “chatear” porque hay otras formas de vivir y pensar.

 

La RAE, fue creada en  1713, pero no fue hasta 1979  cuando hubo las primeras 9 mujeres. Entró Carmen Conde (1979), le siguieron las novelistas Elena Quiroga (1983) y Ana María Matute (1996), la historiadora Carmen Iglesias (2001), la científica Margarita Salas (2002) y la filóloga Inés Fernández Ordoñez (2008). Después se incorporaron Soledad Puértolas (2010) y Carmen Riera, ambas escritoras.  Luego, Aurora Ejido (2013), catedrática de literatura y experta en el siglo de oro español. Solo nueve mujeres, frente a más de 1000 hombres que se han sentado en algunas de las 46 sillas de la RAE.

 

La RAE afirma que las mujeres están incluidas en el masculino, sin embargo, lo cierto es que si se habla de las panameñas, sabemos a quienes nos referimos, pero, los panameños a menudo resultan ambiguo y debe leerse cuidadosamente el texto para saber si se incluye a las panameñas  también.  Según RAE no se debe acudir a desdoblamientos de género, los famosos doctores y doctoras, pero, pese a la reticencia, su uso aumenta ya que la mujer tiene presencia y relevancia.  El Corte Inglés cambió su famoso lema al anunciar  “si no queda satisfecho o satisfecha, le devolvemos su dinero”.  La propia RAE define hábito como “vestido o traje que se usa según su estado, ministerio o nación y especialmente el que usan los religiosos y religiosas”. La misma RAE, contradiciendo su propia doctrina, se dio cuenta que, si pone solo religiosos, nadie lo asociaría a las monjas y añadió a las religiosas.  La RAE dice que es aberrante doblar los sustantivos (ejemplo: diputados y diputadas) pero más antigramatical fue en el pasado haber aprobado “la ingeniero” o “la juez”.

 

El lenguaje es importante porque lleva al pensamiento y éste a las conductas sociales de estereotipos, en perjuicio de las niñas y las mujeres. Niños no incluye a las niñas.

 

El masculino no es neutro, ni genérico, el masculino es masculino, porque no existen sustantivos neutros para las personas, o es masculino o es femenino. El neutro es para situaciones o cosas como húmedo, absurdo, inventario, cómico. En ningún caso, la palabra hombre representa a la mujer, para que la mujer sea representada hay que nombrarla. No existe nada que diga que el masculino es el genérico del femenino y según las reglas gramaticales, no es correcto usar masculinos para referirnos a los femeninos.

 

Experimentos demuestran que el género masculino no funciona como “genérico” porque produce en nuestras mentes imágenes de hombres y no de mujeres. El lenguaje inclusivo (no sexista), tiene como finalidad eliminar el machismo en el lenguaje y el masculino genérico es machista. El universal neutro masculino es una mentira que nos hicieron creer. El uso del masculino en el lenguaje no es ni universal ni neutro, solo nombra a una parte de la población e invisibilidad a la otra mitad, para ser reincidentes, a las mujeres. En el lenguaje inclusivo hay que ir utilizando palabras genéricas como niñez, ciudadanía, descendencia, personal docente.

 

En la práctica, resulta que las mujeres y las niñas aprenden a no ser nombradas, a desaparecer de forma callada y aceptar el hecho de la invisibilidad. Por ejemplo, se sabe que las mujeres solicitan menos puestos de trabajos anunciados en masculino (se necesita jefe de operaciones) que aquellos anunciados en masculino y femenino (se necesita jefe/a de operaciones).

 

Lamentablemente, la niña aprende la lengua para permanecer toda su vida frente a una ambigüedad de expresión a sabiendas de que ocupa solo un lugar provisional en el idioma, espacio que deberá ceder a penas aparezca en el escenario un individuo del sexo masculino, en cuanto haya un solo hombre en el grupo, las niñas y las mujeres serán nosotros.

 

El lenguaje se transforma conforme a nuestros usos lingüísticos, no es estático (a menos que se encuentre entre las lenguas muertas) y debe ser el reflejo del momento histórico que se vive y evolucionar acorde a los tiempos.  El lenguaje lo crean y lo modifican las sociedades y por lo tanto puede y debe ser modificado (como lo reconoce la propia RAE).

OPINIÓN DE NUESTROS LECTORES

Da tu opinión

NOTA: Las opiniones sobre las noticias no serán publicadas inmediatamente, quedarán pendientes de validación por parte de un administrador del periódico.

NORMAS DE USO

1. Se debe mantener un lenguaje respetuoso, evitando palabras o contenido abusivo, amenazador u obsceno.

2. www.letrasfinas.com se reserva el derecho a suprimir o editar comentarios.

3. Las opiniones publicadas en este espacio corresponden a las de los usuarios y no a www.letrasfinas.com

4. Al enviar un mensaje el autor del mismo acepta las normas de uso.

ÚLTIMAS COLUMNAS

ARCHIVOS

TAGS